MIS SENSACIONES
Si algo define nuestras emociones al correr, es ese término difuso que llamamos sensaciones', que viene a ser el estado físico y emocional con que abordamos nuestros entrenamientos y competiciones, y que por experiencia, sabemos que suelen ser distintos cada día. Y es que en cada instante, nuestro cuerpo está expresando una multitud de factores que le afectan, a corto, medio y largo plazo en el pasado que determinan, en el día y a la hora concreta de la actividad, si nos hemos sentido fuertes, agiles, resistentes, fluyendo, o por el contrario, parece pesarnos más de la cuenta, nos fatigamos pronto, nos sentimos agarratados, duros, y de un extremo a otro, pasamos por todos los intermedios.
Si llevamos un plan más o menos coherente, y gozamos de buena salud, la sensación de fatiga estará más o menos relacionada con el volumen y la intensidad de los entrenamientos, es decir en el caso del corredor, kilometros, ritmos, pero tambien series de gimnasio, terreno sobre el que corremos etc. Hay unos ciclos ondulantes de fatiga directamente relacionada con estos parámetros, pero algo diferidos, por ejemplo tras una competición hay unas horas de fatiga en que se rehidrata el cuerpo, se recuperan los carbohidratos, y las horas de sueño siguientes se reconstruyen los tejidos (muscular sobre todo), todo este proceso requiere a su vez energía corporal, y se produce sobre todo durante el sueño, el resultado es una fatiga a las 24 o 48 horas profunda que debe tenerse en cuenta en los siguientes entrenamientos, que deben ser intensidad solo regenerativa. El clima, con sus muchos parámetros ( temperatura, humedad, presion, viento, cambios bruscos), tambien influye y mucho en esas sensaciones de comodidad o por el contrario, de incomodidad si son extremos.
Por supuesto son solo reglas generales, hay momentos en que se planifican cargas intensas con poca recuperación entre días, hay que tomar en cuenta estas circustancias y cuidar que no se llegue a lesión o sobreentrenamiento ( situación ésta en la que se impone un reposo cuasi absoluto de dias o semanas para volver a un estado de salud adecuado para poder seguir entrenando con garantías.). Recordar que el planning correcto de mejora y llegada a un alto estado de forma es una combinación alternante de cargas ( más o menos intensas) y recuperaciones ( Principios de periodización y alternancia de cargas y recuperación). Es lo que llamamos supercompensación.
Al final, el corredor debe alcanzar tambien una habilidad de leer los muchos mensajes que le envía su cuerpo ( y su mente, siempre relacionada con éste). De hecho en muchos seguimientos detallados, el atleta debe comunicar a su entrenador a diario, diversos parámetros de su estado tanto físico como mental, pues seguramente todos juntos y debidamente analizados, indican tu verdadero estado físico y mental. Es el responsable médico/deportivo quien debe interpretar esta situación y relacionarla con posibles patologías que obliguen a parar si es necesario. Y el entrenador tomar las medidas necesarias cambiando sus cargas si hiciese falta.
Un ejemplo semanal sería algo parecido a esto.
Sin llegar a este nivel de detalle, quizás más propio de atletas profesionales, no estaría mal para el corredor popular estar atentos a muchos aspectos, síntomas, molestias, avisos, dolores o sensaciones orgánicas que nos están poniendo alerta, en medio de un mar de otras percepciones de todo tipo, y que conviene distinguir unas de otras para darles la importancia que merecen.
Se trata mas bien de adquirir cierta sabiduria en conocer lo que nos afecta y de qué modo a cada cual en particular puede condicionarle en su rendimiento. Y si tenemos alguna patología mas aun ( por ejemplo, asma, o deficits hormonales tiroideos, alergias alimentarias, etc..).
Cefaleas, problemas bucales, mala calidad del sueño, poco tono muscular, dolor de garganta, otras infecciones, alergias, malas digestiones, fatiga y/o stress continuado, pueden comprometer seriamente el rendimiento, y debemos distinguir si son circustanciales, pasajeros o se prolongan demasiado tiempo como para no tenerlo en cuenta. Nunca está demás un control médico serio si interfieren en nuestras rutinas.
Capítulo aparte merece todo aquello relacionado con el sistema musculo esquelético, articulaciones, etc que son las que más stress soportan en forma de energía mecánica y deben ser cuidadas periodícamente ( estiramientos, movilidad, fisioterapia).
Finalmente vamos a dar una lista de las condiciones ideales de nuestro cuerpo ( quizás tambien la mente), con las que nos gustaría vernos cada vez que vamos a entrenar o competir, muy pocas veces las tendremos todas o casi todas con nosotros, pero ays!! de ese ansiado día donde todo se junta y los astros confluyen para darnos la máxima energía y buenas vibras para hacer la carrera de nuestra vida.
Tal estado de ausencia de malas sensaciones podría denominarse 'silencio orgánico', y es el mejor indicador de que estamos preparados para el trabajo.Nada nos impide rendir entonces a nuestro máximo nivel.
Quisiéramos, siempre que vamos a correr:
Cuando tras empezar el calentamiento sentimos ese silencio orgánica y nuestro corazón, nuestras piernas empiezan a moverse con más fluidez rápidamente, podremo felicitarnos pues entonces, sin lugar a dudas, estaremos en condiciones de aprovechar ese momento, intentemos que coincida con los objetivos más importantes de la temporada.
Se trata mas bien de adquirir cierta sabiduria en conocer lo que nos afecta y de qué modo a cada cual en particular puede condicionarle en su rendimiento. Y si tenemos alguna patología mas aun ( por ejemplo, asma, o deficits hormonales tiroideos, alergias alimentarias, etc..).
Cefaleas, problemas bucales, mala calidad del sueño, poco tono muscular, dolor de garganta, otras infecciones, alergias, malas digestiones, fatiga y/o stress continuado, pueden comprometer seriamente el rendimiento, y debemos distinguir si son circustanciales, pasajeros o se prolongan demasiado tiempo como para no tenerlo en cuenta. Nunca está demás un control médico serio si interfieren en nuestras rutinas.
Capítulo aparte merece todo aquello relacionado con el sistema musculo esquelético, articulaciones, etc que son las que más stress soportan en forma de energía mecánica y deben ser cuidadas periodícamente ( estiramientos, movilidad, fisioterapia).
Finalmente vamos a dar una lista de las condiciones ideales de nuestro cuerpo ( quizás tambien la mente), con las que nos gustaría vernos cada vez que vamos a entrenar o competir, muy pocas veces las tendremos todas o casi todas con nosotros, pero ays!! de ese ansiado día donde todo se junta y los astros confluyen para darnos la máxima energía y buenas vibras para hacer la carrera de nuestra vida.
Tal estado de ausencia de malas sensaciones podría denominarse 'silencio orgánico', y es el mejor indicador de que estamos preparados para el trabajo.Nada nos impide rendir entonces a nuestro máximo nivel.
Quisiéramos, siempre que vamos a correr:
- Sentirnos fuertes, sin sueño, sin fatiga acusada, con ligera activación física.
- sin dolores articulares, musculares, sin agarrotamientos y bloqueos de tronco, cuello.
- sin sensaciones de presión alta o descompensada, o al revés, baja con falta de fuerzas.
- Con correcta respiración en el ciclo completo desde las inspiración a la expiración.
- Sin infecciones latentes o en proceso de curación, sin medicación asociada.
- Con la adecuada hidratación y alimentación correcta en tipo y tiempos de digestión.
- Actitud positiva de mente y de optimismo ante el reto, sea cual sea.
Cuando tras empezar el calentamiento sentimos ese silencio orgánica y nuestro corazón, nuestras piernas empiezan a moverse con más fluidez rápidamente, podremo felicitarnos pues entonces, sin lugar a dudas, estaremos en condiciones de aprovechar ese momento, intentemos que coincida con los objetivos más importantes de la temporada.


Gracias Luis!
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