CORRER CON CALOR
El corredor debe adaptarse permanentemente al clima y a las condiciones ambientales en las que entrena. El cuerpo es un mecanismo biológico muy preciso que se autoajusta constantemente en función de dichas condiciones, que incluyen parámetros como humedad, temperatura, presión, altitud e hipoxia, viento, terreno, partículas en suspensión ( no es lo mismo corrrer en un desierto seco y aire limpio que un bosque húmedo con polen o en una ciudad contaminada o con altos niveles de ozono). Y como en todo lo demás, (pensemos claro, en las cargas de entrenamiento), estas condiciones ambientales imponen un stress que debe ser manejado de la única manera que sabe nuestro organismo: adaptándonos dentro de unos niveles tolerables, teniendo en cuenta que cuando este proceso no está a nuestro alcance y dentro de unos límites tolerables, podemos poner en peligro nuestra salud. Un parámetro muy importante cuando se entrena y sobre todo, se compite, es la...