ECONOMIA DE CARRERA

  El atletismo es el deporte más puro en cuanto a despliegue de cualidades básicas que el ser humano ha perfeccionado a través de su evolución. Tenemos que jugar con lo que la naturaleza y nuestra adaptación han construido, en base a miles de años donde correr, saltar y lanzar eran las destrezas básicas que permitían obtener alimento, salvarse de potenciales o reales peligros, y desplazarse a regiones más benignas en clima o recursos alimenticios. Con el advenimiento de la técnica, todo ese abanico de gestos y cualidades ha ido perdiéndose, puede decirse que el sedentarismo es una involución,  al pensar solamente que las últimas generaciones han enfrentado peor la vejez que nunca en siglos,  no en el sentido de durar menos porque se curan mas enfermedades, sino de durar más con menos calidad de vida. El cuerpo que no se activa, inevitablemente pierde su capacidad de movilidad, que es lo nunca querríamos perder con los años.

 Dicho esto, nuestro deporte intenta mostrar la belleza de correr más rápido y más lejos, lanzar más un artefacto, y saltar en horizontal o vertical, en sus diversas variantes. Todas estas cosas necesitan fuerza, y según de qué hablemos, además, buen sistema cardiovascular, equilibrio, coordinación, flexibilidad, si se desea hacerlo de forma plástica y económica. Al final, buscamos la excelencia, dentro de nuestros límites (sexo, edad, condición, tiempo de entrenamiento). Y eso pasa inevitablemente por dirigir todo nuestro plan de entrenamiento hacia la consecución de estos fines, minimizando errores, problemas, y maximizando las cargas de entrenamiento para que sumen, a corto, medio y largo plazo.

 Si de corredores hablamos, el enfoque principal debe ponerse en el concepto que engloba ese objetivo: maximizar  nuestra Economía de carrera. Y que no es sino el simple concepto de correr más deprisa ( no más distancia), con menor gasto energético.


 Tradicionalmente, una buena economía se asocia a un elevado VO2Max, parámetro fisiológico que mide en un deportista de resistencia, la cantidad de oxígeno consumido en un esfuerzo aeróbico submaximo. Hay que puntualizar. Submáximo porque en velocidades o potencias maximas para cada deportista, no se consume más oxigeno que el pico que se produce a velocidades ligeramente inferiores. El consumo se refiere habitualmente a la tasa de oxigeno que se emplea en la musculatura activa, por tanto depende mucho del gesto mecánico al correr, otros tejidos consumen oxigeno obviamente, pero precisamente en esos momentos, salvo el cerebro que siempre mantiene su metabolismo, el resto de territorios orgánicos reducen su actividad al mínimo imprescindible. El mecanismo de adaptación es complejo, pero el entrenamiento es el medio por el cual seremos capaces de obtener altos rendimientos musculares, entre otra cosas, siendo capaces de proporcionar más oxigeno al destino ultimo de las mitocondrias de las fibras musculares. Y este entrenamiento, tambien afecta a la larga cadena de adaptaciones que se producen persiguiendo ese objetivo final, maximo aporte, máximo consumo de O2. Desde la ventilación, la capacidad pulmonar, el trabajo de la musculatura respiratoria ( diafragma), mejora cardiovascular ( hipertrofia ventricular), regulación tensional en arterias y venas, la circulación de retorno, etc..son todos factores que ayudan a incrementar dicho VO2max, aunque segun algunos autores, este parámetro tiene que ver más con la disposición genética que con el entrenamiento. Con esto me refiero a que que ya de nacimiento, el atleta de fondo tiene un buen VO2max o no, y culmina su preparación perfilando las adaptaciones para el máximo rendimiento según sus cualidades.

Aparte el VO2Max, intervienen otros factores importantes en la economía de carrera, casi siempre relacionados con la facilidad natural de correr sin desperdicio de energía: buena pisada, impulsión, braceo, giros de cadera o brazos, cuello y cabeza. Cada uno de estos puntos, debe ser motivo de atención en el entrenamiento, aunque el estilo personal es dificilmente modificable pues depende de nuestra antropometría ( longitud de piernas, tronco, talla, etc.). Finalmente tambien pensar que otro factor genético como la inervación nerviosa, relacionada con la frecuencia de zancada por ejemplo, es vital en ciertas fases de la carrera como el sprint. Poder correr rápido y económico es la aspiración de todo buen atleta. No tenemos más que fijarnos en como lo hacen la mayoría de atletas africanos.

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